sábado, 22 de noviembre de 2008
Algunos hombres buenos
Menos mal que este fin de semana decidí pasar de los hombres, porque los hombres decidieron pasar de mi. Digo yo que estar soltera tenía que tener alguna ventaja, y es la de poder tener varios candidatos simultaneamente. Pero un candidato tiene que llamar, y así una dignamente puede rechazarlo o si no, no es un candidaro. Y luego hay que cuidarlos, una de cal y otra de arena, un si y varios noes, pero estos míos no aprenden a organizarse. No deberían pasar de mi todos a la vez!! Claro que en un fin de semana con Real Madrid-Barca, Formula 1 y Copa Davis, hubiera sido un milagro que alguno de ellos me hiciera caso. Menos mal que de vez en cuando tomo sabias decisiones en el momento oportuno, porque sino me iba a agarrar cada disgusto...
sábado, 15 de noviembre de 2008
Las bicicletas son para el verano

Es mucho mejor estar triste en verano, porque en invierno nadie se entera de que lo que estás. A efectos sociales apenas hay diferencia entre no salir porque tu mundo naufraga o no salir porque lo que naufragan son tus botas en los charcos callejeros. Y dada la poca repercusión que está teniendo el hecho de que estoy deprimida, he decidido continuar estándolo. Estando en crisis me puedo permitir comer todo el chocolate que quiera, llamar a mi ex favorito, ser un poco tirana en casa y no depilarme. No tengo porque devolver las llamadas del móvil que no me apetecen, así que ahorro para los gastos de lana ya que en este propósito mío de ocupar mis horas bajas en algo útil, me ha dado por tejer más de media docena de bufandas imposibles de regalar.
Lucía dice que esto mío no es depresión, y tiene razón, la depresión es una enfermedad terrible. Esto mío es mal de amores sumado a la falta de sol y de emociones. Tendré que ir pensando en el Caribe o en un curso de paracaidismo, aunque al final lo que hago es seguir pensando en Pablo.
viernes, 7 de noviembre de 2008
Volver a empezar

Ya se que he estado quichicientos días sin escribir, pero es que he estado muy ocupada deprimiendome. Ahora que han pasado 16 días, 3 horas y 27 minutos desde que me siento mujer soltera, creo que empiezo a volver en mi.
Menos mal que estaba en casa Lucía para hacerme reir a toda costa, y frivolizar sobre esto que nos pasa a cada rato, estos dramas de los que creemos nunca salir y de los que solo meses después, cuando miramos hacía atras, no podemos más que reir. Tener a Lucía en casa es un salvoconducto para salir de la tristeza.
Y bueno ahora que empieza el otoño, tendré que hacer nuevos planes. He pensado, lo de siempre, hacer deporte, ver más a mi familia y pedir un aumento de sueldo. A ver en que se queda, porque ayer me pasé toda la tarde haciendo punto, si ya se que suena friki, pero es un gusto cuando empieza a hacer frío, la TV resulta insoportable y el móvil no suena ni por falta de bateria.
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