viernes, 5 de diciembre de 2008

Crimen perfecto

Manuel va a invitar a salir a la nueva becaria y eso va a acabar siendo un problema.

Los hombres creen que salir con mujeres es una cuestión de probabilidad, a cuantas más inviten, más posibilidades de éxito hay. Por eso Manuel siempre invita a mujeres que no le gustan y por el camino decide si les interesan o no. Por el contrario las mujeres pensamos que esto de las citas es cuestión de exclusividad. Si salimos con un tio es porque "ya" nos gusta, sino ¿para que perder el tiempo?. Por tanto siempre acaba ocurriendo "ese cruel desfase".

Como resultado de este desfase, ocurre que las mujeres solemos ir un par de etapas por delante, cuando por fin el chico se da cuenta de que ella "no es exactamente lo que busca", para entonces, si cupido sonrie, nosotras estamos empezando a enamorarnos o enamoradas del todo y en esa fase de atontamiento no acabamos de entender porque los hombres de repente dejan de llamar, sobre todo si ese periodo de carencia llamadistica viene justo después de un mes de saturarte el buzón de sms romántico-festivos. Lo que para nosotras es evidente en unos minutos, para ellos es cuestión de unas cuantas citas y a ser posible unos cuantos meneos.

Manuel insiste. Un día lo mato y ningún jurado será capaz de condenarme por ello. El cielo tengo ganado con este asuntito.

sábado, 22 de noviembre de 2008

Algunos hombres buenos

Menos mal que este fin de semana decidí pasar de los hombres, porque los hombres decidieron pasar de mi. Digo yo que estar soltera tenía que tener alguna ventaja, y es la de poder tener varios candidatos simultaneamente. Pero un candidato tiene que llamar, y así una dignamente puede rechazarlo o si no, no es un candidaro. Y luego hay que cuidarlos, una de cal y otra de arena, un si y varios noes, pero estos míos no aprenden a organizarse. No deberían pasar de mi todos a la vez!! Claro que en un fin de semana con Real Madrid-Barca, Formula 1 y Copa Davis, hubiera sido un milagro que alguno de ellos me hiciera caso. Menos mal que de vez en cuando tomo sabias decisiones en el momento oportuno, porque sino me iba a agarrar cada disgusto...

sábado, 15 de noviembre de 2008

Las bicicletas son para el verano


Es mucho mejor estar triste en verano, porque en invierno nadie se entera de que lo que estás. A efectos sociales apenas hay diferencia entre no salir porque tu mundo naufraga o no salir porque lo que naufragan son tus botas en los charcos callejeros. Y dada la poca repercusión que está teniendo el hecho de que estoy deprimida, he decidido continuar estándolo. Estando en crisis me puedo permitir comer todo el chocolate que quiera, llamar a mi ex favorito, ser un poco tirana en casa y no depilarme. No tengo porque devolver las llamadas del móvil que no me apetecen, así que ahorro para los gastos de lana ya que en este propósito mío de ocupar mis horas bajas en algo útil, me ha dado por tejer más de media docena de bufandas imposibles de regalar.

Lucía dice que esto mío no es depresión, y tiene razón, la depresión es una enfermedad terrible. Esto mío es mal de amores sumado a la falta de sol y de emociones. Tendré que ir pensando en el Caribe o en un curso de paracaidismo, aunque al final lo que hago es seguir pensando en Pablo.

viernes, 7 de noviembre de 2008

Volver a empezar


Ya se que he estado quichicientos días sin escribir, pero es que he estado muy ocupada deprimiendome. Ahora que han pasado 16 días, 3 horas y 27 minutos desde que me siento mujer soltera, creo que empiezo a volver en mi.

Menos mal que estaba en casa Lucía para hacerme reir a toda costa, y frivolizar sobre esto que nos pasa a cada rato, estos dramas de los que creemos nunca salir y de los que solo meses después, cuando miramos hacía atras, no podemos más que reir. Tener a Lucía en casa es un salvoconducto para salir de la tristeza.

Y bueno ahora que empieza el otoño, tendré que hacer nuevos planes. He pensado, lo de siempre, hacer deporte, ver más a mi familia y pedir un aumento de sueldo. A ver en que se queda, porque ayer me pasé toda la tarde haciendo punto, si ya se que suena friki, pero es un gusto cuando empieza a hacer frío, la TV resulta insoportable y el móvil no suena ni por falta de bateria.

viernes, 24 de octubre de 2008

Cronica de una muerte anunciada

Hoy tengo ganas de irme a casa para llorar por todas las esquinas. He estado unos cuantos días en standby, como los dvd, y aún sigo así, así...con Pablo no se han arreglado las cosas y ya no estamos juntos y lo peor de todo es que creo que él todavía no sabe porque. Yo a lo mejor tampoco.

¿Por que a los hombre les cuesta tanto hablar de sus sentimientos? Parece que les estés arrancando la piel a tiras, cuando solo has preguntado como se sienten, pero claro es que ellos nunca se "paran" a pensar, y nosotras no hacemos más que darle vueltas a todo.

El otoño es un mal momento para dejarlo con tu novio, hace mucho frío fuera como para también sentir frío en el corazón.

sábado, 18 de octubre de 2008

Crueldad intolerable

Si llego a saberlo no voy.

La cena en casa de Jaime fue un aunténtico desastre, Pablo se presentó como si no hubiera pasado nada, como si yo debiera ignorar el hecho de que desde el sábado no ha dado señales de vida. Estaba en Londres, eso ya lo se, pero existe el roaming ¿o es que él no lo sabe?. Apareció en la cena recién llegado de la T4 todavía con la corbata, me besa y me dice, así con toda la crueldad del mundo "Hola cielo, ¿como estás?", ¿se puede ser más cínico?....

No se si lo he dicho todavía pero yo a los hombres, de simples que son, no los entiendo, dicho sea en positivo. Nosotras tenemos muchos más matices, pero eso nos hace también más complicadas. Hace que no siempre digamos lo que pensamos, que no siempre hagamos lo que realmente deseamos, en fin, todos esos "noes" que nos suelen perseguir. Ellos son simples: lo que quieren, lo cojen. Pero que sea fácil, porque en cuanto les da problemas, lo dejan. Con una única excepción: un megapuesto de trabajo. Por su carrera profesional y nada más pueden llegar a tener espíritu de sacrificio.

Pues eso, que Pablo parece que no oyó la conversación-discusión que tuvimos el sábado, y si la oyó no se acuerda, y si se acuerda no le afecta lo más mínimo. Que envidia, de mayor quiero ser hombre.

viernes, 17 de octubre de 2008

Adivina quien viene a cenar

Siempre le digo a Martina que si no quiere ir a un sitio, me lo diga con tiempo, pero es imposible, así que al final no se si iremos hoy a casa de Jaime a cenar...Pablo estaba invitado pero como no nos hablamos desde el sábado. Anoche le llame para que me consolara por mi cúmulo de desgracias y no me cogió el teléfono. No es que sea significativo, porque este chico tiene un teléfono como el que tiene un mueble bar, pero claro, en plena crisis logístico-económica es cuando más se necesita a un novio, bueno ahora y cuando el sábado por la noche no te caben las llaves en el bolso porque ya has metido, el movil, el maquillaje, el gloss, el peine y el monedero, lo cual tiene mérito teniendo en cuenta el tamaño de los bolsos nocturnos.

El caso que Jaime nos espera para cenar, lleva 2 meses tratando de cerrar una noche y ahora Martina no quiere ir. Claro que su relación con Jaime no pasa por el mejor momento (es su ex más oficial), pero el pobre chico es un cielo, y quiere celebrar su nueva plaza como cirujano en uno de los mejores hospitales de Madrid. Es una gran promesa de la medicina, así que no me extrañaría que dentro de unos años fuera de lo más prestigioso, y una amigo cirujano está muy bien tenerlo, aunque solo sea para comentarlo "uno de mis mejores amigos es cirujano y bla,bla, bla....". Bueno de momento, cocina fenomenal, y espero que Martina se convenza y pasemos una velada médico-gastronómica estupenda en su ático de Chueca.

jueves, 16 de octubre de 2008

Invitacion a la vida

Martina esta empeñada en que nos saquemos queseyotarjeta de teatro y es que Martina es muy cultural. Ella piensa que si se apunta a todo lo que pueda la emoción llegará a su vida de la mano de alguna de esas actividades, cursos de macramé, cineforum, exposiciones de pintura y quichicientas historias más que se le van ocurriendo conforme respira.

Pero es que este finde ha sido duro, el viernes se me estropea el coche, el sabado me peleo con Pablo, ayer me roban la VISA, estoy deseando gritarle a alguien y no tengo cuerpo (ni mente) para pensar en tarjetas culturales.

Llegados a este punto me pregunto si realmente lo que ha pasado es un drama, pero claro, si simplifico me doy cuenta que si no tuviera coche, ni VISA no me pasarían esas cosas, pero también sería señal de las cosas me iban algo peor. Al final lo que importa es que puedo llorar en el hombro de Martina y que tengo una buena razón para llamar a Pablo y que se sienta culpable por pelearse conmigo en un momento tan crítico de mi vida.